Miguel Trillo

En esta entrevista nos acercamos al trabajo que lleva realizando desde hace m√°s de 35 a√Īos Miguel Trillo como retratista.

Miguel-Trillo-en-Tabacalera,-foto-Ana-Torralva-2014 Miguel Trillo en Tabacalera, foto  © Ana Torralva 2014

¬ŅC√≥mo empezaste en este oficio?

No fue un oficio, sino un deseo. Nunca me he considerado un artesano ni un profesional de la fotografía. Tampoco ha sido mi hobby. Lo convertí en una actividad entre intelectual y artística de la que no he vivido, pero me ha mantenido vivo.

¬ŅTe acuerdas de cu√°l fue tu primera c√°mara?

C√≥mo no. En 1972, al cumplir 19 a√Īos, me regalaron una c√°mara barata (no recuerdo la marca) que encima sali√≥ defectuosa porque le entraba una cu√Īa de luz y se atascaba la pel√≠cula. As√≠ que meses despu√©s me compraron otra compacta mejor, una Werlisa Color, aunque yo las hac√≠a en blanco y negro. Y la tercera c√°mara y definitiva, en 1976: una r√©flex de regalo de fin de carrera. Ten√≠a ya 23 a√Īos y al fin una c√°mara en condiciones. Se llamaba Fujica ST 701. La eleg√≠ porque era la r√©flex m√°s ligera que hab√≠a. En 1979, ya con dinero de mi sueldo de profe, me compr√© una Mamiya de formato medio 4,5×6.

¬ŅCu√°l fue la primera foto o fot√≥grafo que te impresion√≥?

Una secuencia de Duane Michals. La de la serie circular del cuarto de ba√Īo con un cuadro de un hombre leyendo por la calle un libro con una foto que termina siendo √©l en ese mismo cuadro del cuarto de ba√Īo. Fue en Sevilla estando en el Servicio Militar Obligatorio entre el 77-78 en unas conferencias que organizaban el colectivo fotogr√°fico F8 en su sede.
¬ŅLa √ļltima foto o el √ļltimo fot√≥grafo que te ha hecho sentir lo mismo?

Las im√°genes forman √ļltimamente un mar de fondo. Se enturbian y cuesta repescarlas. Ante tal acumulaci√≥n, te dir√© los retratos hier√°ticos del sudafricano Gideon Mendel de inundados en sus casas. Y en una expo reciente en Barcelona sobre la postfotograf√≠a, comisariada por Sema d‚ÄôAcosta, me sorprendi√≥ una del mallorqu√≠n Ian Waelder, hecha sin c√°mara, sobre el rastro de un monopat√≠n. Y ahora que est√°n tan en auge los libros fotogr√°ficos, destacar√≠a ‚ÄúHoly Bible‚ÄĚ, de los brit√°nicos Adam Broomberg y Oliver Chanarin, un tremendo fotolibro filos√≥fico.

¬ŅCon qu√© c√°mara sueles disparar?

Con la Nikon D800E desde noviembre de 2013. Antes con la Canon EOS 5D. Desde 2006 tengo r√©flex digital. Dije adi√≥s al acetato. Aunque empec√© con mal pie. Me la robaron a punta de pistola en la ciudad de Col√≥n, en Panam√°. Acababa de hacer unos retratos a unos reguetones y menos mal que lo puedo contar. Al regresar a Espa√Īa me compr√© otra a plazos, hab√≠a decidido no volver a las diapositivas.

¬ŅTienes una √≥ptica favorita?

Por cuestiones de peso y prácticas me conformo con el zoom que trae el kit. Con el cuerpo de la cámara, en cambio, siempre he sido muy exigente. Dejé de tener más de una óptica, porque al ir a cambiar de objetivo, se me iba la persona que estaba fotografiando. En los conciertos o en las fiestas todo el mundo anda muy acelerado. El zoom que llevo ahora es un Nikkor 24-85mm. Los retratos me suelen salir en torno a un 35mm de focal.

¬ŅHorizontal o vertical?

Antes horizontal y ahora vertical. No es premeditado. Tal vez sea por influencia del street style. En los centros comerciales abundan los monitores verticales con publicidad, así que vamos hacia la verticalidad. Las personas medimos más de alto que de ancho. Lo que me fastidia es que por presión del cine las pantallas de los ordenadores sean cada vez más panorámicas. Ya no se hacen portátiles de pantalla 3:4. La gran ventaja de la fotografía frente al cine es que podemos hacer encuadres horizontales, verticales e incluso cuadrados si es tu cámara así.

¬ŅQu√© prefieres disparar a tiempo y hacer lo que esperabas o no llegar a tiempo y sorprenderte?

En mi fotografía no se llega a tiempo porque no hago fotos de acontecimientos. Prefiero llegar al principio o al final del festival. Es cuando están los mejores. Al principio, los que se adelantaron al estar ansiosos y querer la primera fila. Al final del concierto los que no se quieren ir. Ha sido la vivencia estética demasiado intensa como para irse. Ahí estoy yo. En la mitad está la masa, la que llena, y se va. Da dinero, pero no da imágenes.

¬ŅReencuadras las fotos?

Corrijo cuando la noto torcida o quito aire si hay demasiado en alguna parte y ahora automatizo la corrección digital de la lente. Me gusta ver aire sobre las cabezas. No soporto al verla publicada que se lo hayan quitado y hasta han llegado a cortar del pelo para arriba. Como si la cabeza solo fuera ojos y boca. En mis fotografiados el pelo es más importante que los ojos.

¬ŅC√≥mo te has adaptado al mundo digital?

Perfectamente. Estoy contento. Eso de que un rollo de 100 ISO puedas convertirlo en uno de 400 o 1000 ISO sin tener que cambiar de película suena a magia. O convertirla en blanco y negro si quisieras. No es mi caso, porque blanco y negro no hago desde el siglo pasado. Dejó de atraerme. Pero esta magia digital tiene también una chistera peligrosa. He perdido fotos por haberlas borrado accidentalmente o por problemas con la tarjeta de almacenamiento o por extravíos.

¬ŅDigital o qu√≠mico? ¬ŅPor qu√©?

Digital. Hasta la nitidez a d√≠a de hoy la noto mayor. Y ahorras peso y espacio. No quedaba en la habitaci√≥n de archivo de mi casa pared disponible. Todo son √°lbumes de negativos en blanco y negro con sus hojas de contactos y √°lbumes de diapositivas en sus marquitos ordenados por a√Īos. Miles y miles de im√°genes hasta el techo. Pero la industria va tan r√°pida que la pr√≥xima exposici√≥n que haga no podr√© usar el sistema Lambda de impresi√≥n, que era mi favorito, me recordaba al antiguo cibachrome. Ilford ha dejado de fabricar ese soporte de poli√©ster (que se revelaba y fijaba, es decir, que se mojaba en l√≠quidos) por lo que en el futuro me positivar√°n por inyecci√≥n de tintas pigmentadas sobre papel Ilford. Me han contado que ganar√© en nitidez y que tiene mayor durabilidad.

¬ŅQu√© pel√≠culas utilizas?

Ya ninguna, solo tarjetas CF y SD de bastantes gigas. Pero he utilizado mucha diapositiva en color profesional Kodak, Fuji y Agfa de paso universal y de medio formato. Y antes del a√Īo 2000 tambi√©n pon√≠a pel√≠cula en blanco y negro casi siempre de Kodak. La pel√≠cula de blanco y negro me la revelaba yo en mi casa. Los TriX (TMY) de los a√Īos 90 se me est√°n estropeando algunos con manchas amarillas. En cambio, los TriX (TMX) de los 80 y 70 no se me est√°n manchando. Se ve que la composici√≥n qu√≠mica era distinta, por eso le cambiar√≠an las siglas. Las diapositivas se me conservan todas. Los pocos negativos en color que tengo de los a√Īos 70 y 80 est√°n de pena. Y en alguna ocasi√≥n hice diapositiva color infrarroja (la mandaban a EEUU a revelar) y diapositiva revelada por el proceso cruzado C-41 de negativo color. Pero parec√≠an tan irreales que desist√≠. Me gustan las fotos normales.

¬ŅRetocas las im√°genes? ¬ŅCon que software?

No, porque quiero seguir siendo fotógrafo documentalista. Revelo el Raw digital con Photoshop, aunque para las exposiciones prefiero llevarlas al laboratorista profesional. Acabo de comprarme el Lightroom porque me han dicho que es más manejable para el tipo de foto que hago. No se me da el laboratorio. Y nunca me ha gustado retocar, que es como arreglar el pasado. Ya la memoria maquilla bastante los recuerdos para que encima se maquille la realidad y sus vivencias. Eso no es vida, sino un cadáver en un funeral, pero es lo que nos espera. Yo por primera vez he devuelto una copia digital. Fue el mes pasado en un buen laboratorio que no me conocían mucho. Al llegar a mi casa y ver con tranquilidad el retrato de 50x70cm descubrí que le habían quitado una mancha que había en el jersey de la chica. Me la volvieron a hacer y destruyeron delante mía la retocada.

¬ŅC√≥mo ves el panorama a d√≠a de hoy?

El accesorio fotogr√°fico que m√°s se vende hoy es el palo para colocar el tel√©fono m√≥vil y poderse hacer autorretratos en grupo. Por la calle parecen jugadores de golf de excursi√≥n. Pero los fot√≥grafos de m√≥vil tienen los meses contados. Todos se pasar√°n pronto al v√≠deo y de nuevo la fotograf√≠a ser√° para los que somos amantes de la imagen fija. Las c√°maras de video-vigilancia no se conciben si solo hicieran fotos. Lo mismo le pasar√° a los tel√©fonos m√≥viles. Ser√°n video-m√≥viles. Llevo varios a√Īos con c√°mara r√©flex de foto que hace tambi√©n v√≠deo. Ni he le√≠do las instrucciones de c√≥mo se hace v√≠deo. No me interesa. Si fuera poeta, me interesar√≠an las palabras. Muy pocos poetas hay que graben discos. Yo tampoco grabo v√≠deos. Rechazo hasta los diaporamas. Me gusta el silencio intenso de las fotos, porque la fotograf√≠a es un silencio que cuenta un ruido. Y hay que o√≠rlo ensimismado, con el silencio de la mirada, sin interferencias.

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Hola Miguel. Lo que creo que mucha gente no sabe es que, aunque se te conozca por tu trabajo como retratista, empezaste haciendo fotograf√≠a de tendencia surrealista y que, de hecho, expusiste junto a gente como Jorge Rueda, Joan Fontcuberta, Manel Esclusa, Pablo P√©rez M√≠nguez, etc. all√° por los a√Īos 70. ¬ŅC√≥mo fueron tus comienzos en la fotograf√≠a y cu√°l fue el motivo por el que decidiste cambiar la fotograf√≠a surrealista por el retrato?

Hola Mike. En aquella √©poca de los a√Īos 70 la calle en Espa√Īa era un espacio rigurosamente vigilado. Podr√≠an haberse pensado que yo era un polic√≠a camuflado que se dedicaba a fichar fotogr√°ficamente al personal joven contestatario. A diferencia del resto de Europa Occidental, carec√≠amos (junto con Portugal) de libertades p√ļblicas. O te ibas a hacer fotos de festejos tradicionales a los pueblos (cosa que detestaba) o te refugiabas en un mundo de imaginaci√≥n, que adem√°s era una tendencia en los 70 muy creativa. Yo no conoc√≠a a√ļn la revista Nueva Lente, hac√≠a fotos irreales m√°s por influencia de los pintores surrealistas. Las hormigas y los bichos desde ni√Īo me hab√≠an atra√≠do. Y esas fotos se convert√≠an en fotos ‚Äúde protesta‚ÄĚ, met√°foras visuales de una situaci√≥n de asfixia cultural y social del pa√≠s. La contestaci√≥n pol√≠tica lo llenaba todo, aunque apenas si tengo fotos de manifestaciones ni despu√©s de que se legalizaran. Me parec√≠an im√°genes adosadas a textos.

Empiezas a tener inter√©s en fotografiar conciertos de rock, lo que pasa es que ese inter√©s pasa de repente de ser por las estrellas del rock a ser por las estrellas que se encuentran fuera de los escenarios, el p√ļblico. ¬ŅPor qu√© ese cambio?

Los intereses siempre han sido variables. Y los he ido cambiando. De los grupos de pop y rock actuando pas√© al p√ļblico de esos conciertos y de all√≠ a la gente en los bares o locales. Luego abr√≠ el abanico del pop, rock, hip hop e inclu√≠ a los ultras del f√ļtbol y a los deportes urbanos de calle como rollers, skaters, BMX… Una cosa me ha llevado a la siguiente. Y as√≠ he terminado en el street style en las avenidas comerciales de las grandes ciudades y en los festivales de c√≥mic, manga, anime‚Ķ La gran diferencia es que ahora son fotos diurnas y no nocturnas, pero siguen hablando de personas j√≥venes locas por un tema af√≠n, fruto de una pasi√≥n est√©tica. Me fue f√°cil dejar de hacer fotos en los conciertos. Con la llegada del v√≠deo en los 80 empez√≥ a tener menos emoci√≥n sacar fotos fijas de algo tan en movimiento y sonoro como una actuaci√≥n musical. Y con la edad fui perdiendo el entusiasmo de ser fan de primera fila de los grupos. Con el tiempo se pierden ciertos intereses y ese se me fue. Date cuenta que siempre he hecho la foto que me ha dado la gana, porque nadie me mandaba all√≠.

Cuando empezaste a fotografiar a tus modelos me imagino que tendr√≠as la misma edad que ellos o que por lo menos que pertenecer√≠as a la misma generaci√≥n. Pasados los a√Īos, sigues fotografiando a la gente joven del planeta. Puedes explicarnos el porqu√© de tu pasi√≥n por fotografiar los movimientos juveniles o tribus urbanas. ¬ŅHas pertenecido alguna vez a alguna de estas tribus?

Todos los grupos de rock o de rap dejan de ser j√≥venes y unas veces cambian de estilo o se separan y otras contin√ļan fieles a sus or√≠genes o evolucionando. Posiblemente mi caso vaya en esa l√≠nea. Me he creado una burbuja fotogr√°fica de la que no he querido salir. Las tribus urbanas se han convertido en mi leitmotiv. De joven me identificaba con los mods. Era la est√©tica de moda cuando yo ten√≠a 15 a√Īos. Pero, claro, en un pueblo andaluz de la √©poca de la dictadura de Franco poco Swinging London se pod√≠a respirar a pesar de vivir a dos pasos de Gibraltar (la verja de la frontera estaba echada). Por eso el revival mod de finales de los 70 y primeros 80 lo viv√≠ como un regreso a mi adolescencia. La pel√≠cula Quadrophenia (1979) me transport√≥ a un pasado que hab√≠a conocido de o√≠das. Yo ten√≠a ya 27 a√Īos, dos a√Īos menos que Sting, el cantante de The Police, que aparece como mod en la pel√≠cula. Ahora √©l tendr√° 63 a√Īos, y sigue ah√≠ en el mundo de la creaci√≥n. Igual que el cantante de Radio Futura, Santiago Auser√≥n, que es unos meses menor que yo, y que contin√ļa, ahora como Juan Perro, tan l√ļcido y creativo a pesar de ser ya otro sesent√≥n. Fuimos en Espa√Īa la primera generaci√≥n que hicimos de la m√ļsica, la cultura pop una actitud intelectual.

Has tenido que compaginar (hasta hace poco) tu trabajo de profesor de instituto con tu trabajo personal. Nos imaginamos que por un lado te habr√° quitado tiempo para realizar tu trabajo fotogr√°fico pero tambi√©n te ha permitido viajar desde joven y visitar otros pa√≠ses. En los a√Īos ’80 viajas a Londres y conoces la revista I-D y The Face. ¬ŅQu√© signific√≥ para ti ver que el tipo de retrato que estabas haciendo ten√≠a un estilo parecido al que hab√≠a en las revistas m√°s modernas del momento (vamos, que podr√≠an encajar en esas revistas)?

Somos varios los fot√≥grafos que hemos vivido de la ense√Īanza. Yo, al ser licenciado de Ling√ľ√≠stica Hisp√°nica y en Ciencias de la Imagen, lo tuve f√°cil. Hay dos viajes claves en mi carrera fotogr√°fica. Uno es en el verano de 1979, las primeras vacaciones que me pago con mi sueldo de profesor de Secundaria (entonces se llamaba BUP). El 77-78 se me hab√≠a ido en el Servicio Militar Obligatorio, por lo que pocos viajes pude hacer. En julio del 79 estuve en Arles que celebraba los 10 a√Īos de su festival fotogr√°fico. Incluso consegu√≠ que me proyectaran unas diapositivas en las veladas nocturnas que hab√≠a en la plaza central. Pero lo intenso fue ir a Italia al festival ‚ÄúVenecia 79. La Fotograf√≠a‚ÄĚ. Entre las muchas exposiciones que visit√©, me qued√© con la de Diane Arbus. El cat√°logo de aquel acontecimiento ha sido mi libro de cabecera durante tiempo.

A mi regreso en agosto asisto en mi ciudad, M√°laga, a los ‚ÄúPrimeros Encuentros Fotogr√°ficos en Andaluc√≠a‚ÄĚ que dirigi√≥ Jorge Rueda en La C√≥nsula. Me alegr√≥ ver mis fotos expuestas entre los grandes nombres espa√Īoles. Se dio cita la generaci√≥n Nueva Lente en pleno m√°s fotos de P√©rez Siquier, Garc√≠a Rodero, Ouka Lele‚Ķ Un espectro complet√≠simo. Y hubo talleres, mesas redondas, proyecciones nocturnas. Fue nuestro Arles en probeta interruptus. Cuando se acercaba el 30 aniversario de aquel acontecimiento en la fotograf√≠a espa√Īola y del que se sabe tan poco (si se hubiera organizado en Madrid o en Barcelona, hoy estar√≠a en todos los libros) yo intent√© que en M√°laga se hiciera algo conmemorativo, pero pinch√©. Y tampoco mostr√≥ inter√©s el Centro Andaluz de Fotograf√≠a (CAF), con sede en Almer√≠a. Desgraciadamente el material f√≠lmico que hab√≠a de aquel evento lo quem√≥ Carlos Canal creo que extralimit√°ndose en el deseo verbal de √ļltima voluntad de Jorge Rueda. Aquellas pel√≠culas en Super8 no eran fotos de Jorge Rueda.

Y el segundo viaje que me marc√≥ fue en el verano siguiente, en 1980, a Londres. Conoc√≠ el original de lo que se empezaba a llamar en Madrid Nueva Ola. All√≠ era la New Wave al por mayor. Disfrut√© con las tiendas por King‚Äôs Road, Kensington Market‚Ķ Y compr√© c√≥mo no las revistas I-D y The Face. I-D acababa de salir y fue un flashazo comprobar que lo que yo empezaba a hacer en Madrid era lo m√°s en la entonces capital del mundo. Regres√© con las pilas recargadas y sin complejos de que aunque en Madrid no hubiera un p√ļblico con esas pintas tan impactantes de Londres, s√≠ hab√≠a unas ganas de vivir y un entusiasmo que se te olvidaba que entonces fu√©ramos cuatro gatos de tres al cuarto.

Desde el a√Īo 80 y hasta el 84 editas un fanzine llamado Rockoc√≥. ¬ŅC√≥mo surge la idea de hacer un fanzine enteramente fotogr√°fico y con monograf√≠as dedicadas a las tribus urbanas del momento? ¬ŅQu√© tipo de repercusi√≥n tuvo Rockoc√≥?

Surge porque Poptograf√≠a, la revista de blanco y negro que dirig√≠a Miguel Oriola, cerr√≥ cuando me iban a publicar un porfolio. Eran retratos con un texto m√≠o de presentaci√≥n. Iba a salir tambi√©n un porfolio de Manuel Falces, que ya era bastante conocido. Aquello me frustr√≥ tanto que le a√Īad√≠ unas fotos m√°s y lo convert√≠ en un fanzine de m√ļsica m√°s que de fotograf√≠a. Lo llam√© Rockoc√≥ n¬ļ0 ‚ÄúEspecial 1980‚ÄĚ y era como un √°lbum de mis mejores retratos en blanco y negro de ese a√Īo, pero no aparec√≠a mi nombre. A partir del n¬ļ1 cada n√ļmero lo dediqu√© a una tribu urbana. Empec√© con los mods.

La repercusi√≥n era en Radio 3 y Onda 2. Y tengo recortes de peri√≥dicos y semanarios de la √©poca. El m√°s sonado, la columna que le dedic√≥ el periodista Francisco Umbral en El Pa√≠s (1-05-1982). La √ļnica rese√Īa en publicaciones fotogr√°ficas fue media p√°gina que sali√≥ en Foto (marzo 1983), la revista de Manuel L√≥pez. Reprodujeron las portadas de los 4 n√ļmeros que ya llevaba. Como era an√≥nimo no se sab√≠a qui√©n o quienes estaban detr√°s y hablaban de ‚Äúun colectivo de j√≥venes‚ÄĚ. En 1986 cuando ya hab√≠a publicado el sexto y √ļltimo, el ‚ÄúEspecial Heavies‚ÄĚ, la revista Madrid Me Mata (MMM) le dedic√≥ bastantes p√°ginas y entonces s√≠ se dec√≠a que yo hab√≠a sido el autor √ļnico del fanzine. Ya se sab√≠a. Es curioso que Rockoc√≥ nace en 1981 por el cierre de una revista, Poptograf√≠a, y es homenajeado en el √ļltimo de otra revista, ya que Madrid Me Mata cerr√≥ sus puertas tras este n√ļmero y me qued√© sin recuperar las p√°ginas originales. A√ļn sigo pensando si acabaron en la papelera o alguien de la revista se qued√≥ con ellas. Algunas de las que conserv√© (afortunadamente solo les llev√© una selecci√≥n) est√°n ahora en una vitrina del Museo Reina Sof√≠a formando parte de la colecci√≥n permanente dentro de las salas ‚ÄúDe la Revuelta a la Posmodernidad (1962-1982)‚ÄĚ. Paradojas de la vida, unas p√°ginas en la basura y otras en el museo.

¬ŅNo te planteas en ning√ļn momento dejar tu trabajo de profesor de instituto y “tirarte a la piscina”, sobre todo cuando en los a√Īos ’90 Alberto Anaut y Chema Conesa te encargan hacer un trabajo fotogr√°fico retratando a los j√≥venes en las capitales de provincia espa√Īolas para El Pa√≠s?

Lo de El Pa√≠s Semanal ha sido mi √ļnico trabajo period√≠stico de encargo que he hecho y viaj√© como nunca por grandes hoteles y buenos restaurantes. La serie de seis entregas (una por mes) con textos de Moncho Alpuente sali√≥ con cierto retraso. Las dos primeras estuvieron un tiempo guardadas, porque yo no estaba haciendo fotos de reportaje, sino retratos y eso plante√≥ dudas editoriales. Cuando ya fueron saliendo, llegaban cartas al director de protesta porque no aparec√≠an los monumentos de la ciudad, sino gente joven no representativa y sitios raros‚Ķ Luego, los mejores retratos los expuse ya por mi cuenta en la galer√≠a Moriarty con el t√≠tulo ‚ÄúSouvenirs‚ÄĚ y un montaje a modo de tienda tur√≠stica con tiras de postales como cat√°logo. Y tuve ventas. Lola Garrido Armend√°riz y Oliva Mar√≠a adquirieron varias fotos para la Fundaci√≥n Banesto. Y La Caixa tambi√©n compr√≥. Pero la galer√≠a nunca me liquid√≥. Y eso que la producci√≥n de la exposici√≥n era toda m√≠a. Como para haber dejado la ense√Īanza.

Entonces vi que no hab√≠a piscina a la que tirarse. Y me he debido perder muchas historias bonitas y muchas buenas obras de encargo. Pero no hay nada como la felicidad de ser tu obra y haber tenido un sueldo para que nadie te compre. A cambio, el sacrificio de haber estado 35 a√Īos levant√°ndome al amanecer o viendo amanecer en los trenes de cercan√≠as (mis institutos han estado casi siempre en la periferia de Madrid primero y luego de Barcelona) y volver a mi casa reventado (en mis √ļltimos a√Īos hasta hacer guardias en los recreos me agotaba ps√≠quicamente). Si no hubiera sido por las vacaciones‚Ķ. Por eso en el momento que la ley me ha permitido pedir la jubilaci√≥n voluntaria lo he hecho. Pero miro para atr√°s y no me arrepiento. Es m√°s, me sorprende c√≥mo ha sido posible esa dualidad. Est√° claro que gracias a mi posibilismo y a mi entusiasmo.

Nos gustar√≠a saber, ¬Ņc√≥mo eliges a tus modelos y sobre todo c√≥mo estableces esa relaci√≥n de complicidad con todos ellos? ¬ŅEs igual de f√°cil abordar a tus modelos en Espa√Īa como en el extranjero? ¬ŅC√≥mo sorteas la barrera del lenguaje?

Afortunadamente estamos hablando de im√°genes y de gente con pintas. A lo mejor mi actividad docente me ha servido para saber c√≥mo dirigirme a ellos. Son flechazos visuales, corazonadas a coraz√≥n abierto. Los fotografiados son conscientes de porqu√© van como van. Y al contarles que estoy preparando una exposici√≥n fotogr√°fica en Barcelona, en Madrid, sobre el mundo est√©tico que ellos representan, las culturas underground juveniles, se identifican. Al notar que controlo el tema, se sienten m√°s part√≠cipes. A veces si los veo indecisos, les ense√Īo un peque√Īo √°lbum de fotos 10×15 que llevo en la mochila con un muestrario de mis fotos de diversas tribus urbanas durante m√°s de 30 a√Īos. Se sorprenden al verlas. Y m√°s cuando les digo las fechas de algunas fotos. Ni hab√≠an nacido. Y no hay que hablar mucho, por lo que no tengo claro que el idioma ayude tanto. Tengo fotos buenas hechas en Pek√≠n, Tokio o Se√ļl de gente con la que apenas habl√©. Ayuda tambi√©n que la c√°mara la ven potente. Y en los pa√≠ses orientales el que yo sea mayor curiosamente tambi√©n me est√° sirviendo. Est√°n educados en el respeto y cercan√≠a hacia los mayores. Te dan la mano al despedirse tras la foto o una peque√Īa reverencia de agradecimiento.

Cuando uno conoce tu trabajo, se da cuenta de que los fondos que utilizas en tus retratos les dan una fuerza especial, casi nunca parecen depender de la casualidad ¬ŅSon improvisados o antes de abordar al retratado tienes claro la localizaci√≥n d√≥nde vas a hacer la toma? ¬ŅCitas a la gente para ser retratados o lo haces en el momento que les conoces? ¬ŅCu√°l ha sido el sitio m√°s extra√Īo que has utilizado para hacer un retrato?

Los fotógrafos somos ladrones de cuerpos y de espacios. Y me gusta conjuntarlos. La fotografía documental es respiración. Una pared también tiene su vida. Cuando llego a la fiesta o al festival, busco sitios posibles de fondos y voy de uno a otro con la esperanza de encontrarme alguien cerca fotografiable. Ciencia y paciencia. Citar a desconocidos nunca me ha funcionado. En fotografía no existe la respiración asistida. Por eso un retrato lo relacionaría más que con el mito de Narciso con el de la ninfa Eco. No es casual que la mitología los empareje. Hay mucho de eco de un tiempo, de una mirada en cada foto. Todo pasado por el embudo de la cámara a modo de alambique. Pero el espacio alrededor de la cámara es circular, incluyendo lo que no sale y el fotografiado puede ver. Así que el fotógrafo ha de ordenar ese caos, lo ha de cuadrar. La realidad es abstracta y el arte es concreto, porque es lenguaje. De ahí la foto como eco de ti, como realidad destilada. Y de ahí esos fondos dialogantes de mis retratos.

¬ŅY cu√°l ha sido el sitio m√°s extra√Īo en el que he hecho un retrato?

M√°s que extra√Īo, aparatoso. Fueron los retratos para la serie de El Pa√≠s Semanal. Al ser reportaje de la ciudad, ten√≠a que aparecer algo de ella. Ah√≠ s√≠ hab√≠a cita previa en muchas de las fotos. Pero buscaba localizaciones at√≠picas, como un almac√©n de bombonas de butano en un descampado de Ciudad Real o f√°bricas humeantes de noche en el Polo Qu√≠mico de Huelva.

La indumentaria de los fotografiados y su relaci√≥n con ella son fundamentales en tus fotograf√≠as: Raperos, Mods, Rockers, Punks, Siniestros, todos ellos tienen un c√≥digo de vestir y una actitud vital que los une ¬ŅEncuentras similitudes entre un Punk espa√Īol y uno japon√©s por poner un ejemplo? ¬ŅEs m√°s lo que los une o lo que los separa?

Les une el c√≥digo est√©tico. En arte, en m√ļsica no hay fronteras nacionales. Es cierto que est√° el componente racial, pero poco m√°s. Y la √ļnica lengua comod√≠n es el ingl√©s. La actitud vital es id√©ntica. La gran diferencia es cuando he estado en pa√≠ses con reg√≠menes pol√≠ticos distintos a las democracias occidentales. Las pintas se convierten en provocaci√≥n, en resistencia al estar muy restringidas las libertades civiles. Y a√ļn m√°s si el pa√≠s es oficialmente de una creencia religiosa. Ya lo dec√≠a Cervantes en El Quijote, su libro de humor: ‚ÄúCon la iglesia hemos dado, Sancho‚ÄĚ. Enti√©ndase hoy iglesia, mezquita, sinagoga o templo.

De un tiempo a esta parte nos damos cuenta de que en las calles hay cada vez menos “color”, menos tribus urbanas (a lo mejor propiciado por las grandes cadenas tipo H&M, Zara o Springfield que tienden a uniformar a la gente de muchos pa√≠ses) adem√°s, es dif√≠cil encontrar un programa de m√ļsica independiente en la TV o radios que la propaguen ¬ŅCrees que es cierto que vivimos en una √©poca en la que la gente busca menos la individualidad en su manera de vestir y que sufrimos un adocenamiento musical? ¬ŅEs por esta raz√≥n por la que √ļltimamente fotograf√≠as m√°s en pa√≠ses fuera del √°mbito europeo o sientes una nueva atracci√≥n por los pa√≠ses asi√°ticos?

Es que en Asia hay de todo. Casos extremos como el de Corea no existe en otro continente. El fen√≥meno del K-Pop, que tanto √©xito tiene en Se√ļl, es impensable en Pionyang, la capital de la militarista Corea del Norte. Con la globalizaci√≥n hay una tendencia a convertir las avenidas comerciales de las capitales en clones de los Duty Free de los aeropuertos. Est√©s en el aeropuerto que est√©s siempre son las mismas tiendas, las mismas marcas. Son calles esterilizadas. En cambio, las ciudades son espacios vivos y cada generaci√≥n trae tendencias imprevistas, como puede ser ahora los swaggers o los cosplayers como cotidianidad. Siempre ha habido historias est√©ticas distintas a los dictados de las pasarelas o de los sellos discogr√°ficos. Y respecto a los mega malls o a las calles comerciales, Zara, Uniqlo o H&M est√°n en las esquinas caras, pero hay que perderse por los sitios y seguro que hay otras vistas y otros sonidos. Es lo que yo hago en los viajes. All√≠ la TV o la radio no me sirven. Las nuevas tendencias hay que buscarlas en internet, que es donde est√°n los j√≥venes. Y lo que m√°s resultado me da es seguir sin que se den cuenta a gente que me llama la atenci√≥n. Me llevan a lo que yo buscaba.

H√°blanos de este √ļltimo trabajo “Afluencias, Costa Este-Costa Oeste” que has expuesto en Madrid y que ir√° ahora en itinerancia por Asia y Latinoam√©rica.

Hay prevista una itinerancia de cinco a√Īos tras haber estado en las salas de Tabacalera de Madrid dos meses. Me han dicho que ha sido visitada por m√°s de 20.000 personas, por lo que hasta ahora es la segunda expo m√°s vista desde la creaci√≥n del espacio en 2011. La m√°s es la de Gervasio S√°nchez. Curioso que la suya sobre el sufrimiento y la m√≠a sobre la diversi√≥n sean las dos con m√°s p√ļblico. Empezar√° la gira esta primavera en Marruecos, que es de donde son parte de las fotos y luego ir√° a Asia (otra parte de las fotos son de Vietnam) y despu√©s a Am√©rica. Te paso este enlace para quien quiera echarle un vistazo desde su casa. Hay en You Tube m√°s reportajes de la expo. El cat√°logo ya no se encuentra, porque se vendieron todos en la exposici√≥n. El proyecto lo inici√© en 2009 y desde entonces lo fui desarrollando por mi cuenta. Y gracias al comisariado de Javier D√≠ez se ha podido plasmar en una magn√≠fica producci√≥n del Ministerio de Cultura. El inter√©s de Bego√Īa Torres y de Antonio S√°nchez Luengo posibilitaron su realizaci√≥n a pesar de la crisis y sus recortes.

Por √ļltimo una pregunta dif√≠cil -porque a lo mejor no tienes la respuesta- ¬ŅPor qu√© ha tardado tanto la gente en darse cuenta de la importancia de tu trabajo? ¬ŅCrees que el presente se tiene que tornar pasado para que la gente valore tus im√°genes?

No tengo esa sensaci√≥n. Te dir√© que me he visto reconocido en cada momento. Nunca he jugado a maldito. Empec√© con buen pie, como recordaste, exponiendo en 1976 con los entonces j√≥venes popes de la fotograf√≠a espa√Īola cuando yo acababa de empezar. Y en 1983 vino el reconocimiento tras mis exposiciones en las galer√≠as Ovidio y Amad√≠s, de Madrid, llegando a ser portada de la revista Foto en su n¬ļ 6 dedicado al retrato (con porfolios de Catal√°-Roca, Humberto Rivas y el m√≠o, que era en color). Ese a√Īo fui el primer fot√≥grafo en ser entrevistado en La Edad de Oro, el programa de culto de la televisi√≥n espa√Īola del momento. Y en el 85, Metr√≥polis, el veterano espacio de arte de TVE, me hizo un reportaje en un programa que compart√≠ con el neoyorkino Keith Haring. Y ya en los 90 fui uno de los seleccionados para la famosa expo ‚ÄúCuatro Direcciones‚ÄĚ del Museo Reina Sof√≠a. La d√©cada la acab√© muy bien con el Photobolsillo n¬ļ 11 de Fot√≥grafos Espa√Īoles Contempor√°neos que me public√≥ La F√°brica. De los 11 primeros Photobolsillos quedamos vivos cuatro.

En cambio, no soy conocido fuera de Espa√Īa. Por eso valor√© tanto que Horacio Fern√°ndez, siendo director de PhotoEspa√Īa, me incluyera en su expo estrella ‚ÄúViaje alrededor de mi casa‚ÄĚ, que comisari√≥ en el C√≠rculo de Bellas Artes en 2005. All√≠ junto a consagrados como Martin Parr o Guy Tillim expuse la serie Habaneras de las travestis cubanas perseguidas por el castrismo. Tambi√©n Jos√© Lebrero, ahora director del Museo Picasso de M√°laga, vio en 2009 esa necesidad de que mi obra fuera conocida fuera y public√≥ en ingl√©s con la editorial Actar el libro antol√≥gico ‚ÄúPhoto-Identities‚ÄĚ del proyecto que me hab√≠a comisariado. Y ahora no pasar√° desapercibido lo que ha escrito Gerry Badger en el cat√°logo de mi expo ‚ÄúAfluencias. Costa Este-Costa Oeste‚ÄĚ de Tabacalera. Que una autoridad internacional de su prestigio haya hecho ese elogio de mi obra es un buen indicador. Estamos en un gran momento para la internacionalizaci√≥n de la fotograf√≠a espa√Īola. Hay una generaci√≥n nueva que como generaci√≥n lo est√° consiguiendo. Se pudo comprobar en la pasada feria Paris Photo. Eso nunca hab√≠a ocurrido. Habr√° que aprovecharlo.

Entrevista Mike Steel

 

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