Luis C√°rcamo

Madrile√Īo nace en 1969.

Estudios de t√©cnico especialista en imagen y sonido (especialidad: Imagen fotogr√°fica). Trabaj√≥ como ayudante de Tim Hunt , Abilio Lope y como fot√≥grafo para la agencia “News Press”.

Crea la agencia de prensa “Hero press” junto a Jos√© Luis Corral y fue el fot√≥grafo de la revista “Hablan” hasta su desaparici√≥n.

En sus m√°s de 20 a√Īos como fot√≥grafo profesional ha trabajado para distintas empresas , haciendo fotograf√≠as para web, cat√°logos y anuncios. Ha Publicado para las cabeceras m√°s importantes de Espa√Īa, realizando portadas, reportajes, retratos, editoriales de moda.

Trabaja para distintos artistas como: Pelayo Varela, Avelino Sala, Paco C√°o, Colectivo “El Perro”, Chus G¬™ Fraile, PSJM, Josechu D√°vila, Teresa Margolles y ha formado parte de exposiciones colectivas para “Galer√≠a Interruptus” y “El Refractor” e individualmente en “La Buga del Lobo”, “The Art Palace” y “Off Limits. Tambi√©n ha participado en “Photo Espa√Īa” y “Arco”.

Form√≥ La productora “Caribu” junto a Rafael Burillo y en la actualidad trabaja como fot√≥grafo freelance y ha creado “Luca Producciones” realizando trabajos audiovisuales.

 

GALERIA-CARCAMO

 

 

Hostal Europa. Apuntes sobre la fotografía de Luis Cárcamo

Los espacios de la ciudad se ampl√≠an notablemente si uno persigue aquellos lugares de ocio relacionados con el descanso del cuerpo y la mente, como anuncia metaf√≠sicamente un cartel de un club en una carretera andaluza. La voluntad ascendente del comercio, a trav√©s de mercanc√≠as fetichistas como el propio cuerpo, va conduciendo los pasos del paseante hacia las afueras de la ciudad. En estos tiempos hay que saber conducir para llegar a ciertos lugares. A menudo se ha hecho literatura con la prostituci√≥n, tratando de ofrecer una visi√≥n estereotipada y pseudorom√°ntica de lo que verdaderamente significa el lupanar. Son lugares nocturnales dedicados a la exploraci√≥n del deseo donde se da una gran importancia al camuflaje y al ocultamiento del llamado cliente. Si las prostitutas se elevaban antes en los templos, en la actualidad la manera de acceso conlleva dirigirse a edificios situados en carreteras y pol√≠gonos del extrarradio. Si extra√Īo es verlos iluminados por el d√≠a, ya que a esa hora suelen estar cerrados, ¬†sabemos que son lugares de tr√°fico sexual, cuando en esos momentos parecen mostrarse inh√≥spitos y sospechosos. Si la prostituta recib√≠a su nombre de la elevaci√≥n en p√ļblico ‚Äďpro statuarse, como ponerse por encima visiblemente- a la manera de las estatuas, en el club cerrado nada hace ver todo el mecanismo corporal que encierran sus paredes: son contenedores de sexo. Y quiz√° aquella descripci√≥n ir√≥nica del nihilismo como Hotel Abismo, no sea al final sino cuesti√≥n de hostilidad y hospitalidad europea. Ese momento panor√°mico es el que se recoge en esta serie de fotograf√≠as titulada gen√©ricamente Clubs.

Luis C√°rcamo es reconocido sobre todo por su labor como fot√≥grafo orientado al mundo del arte, la moda o el retrato, siendo colaborador asiduo de numerosas publicaciones, pero en esta serie de fotograf√≠as presenta un proyecto ambicioso relacionado con la arquitectura de los clubs, rehuyendo de aquellos t√≥picos que quisieran celebrar de alg√ļn modo la explotaci√≥n sexual. Mostrando estos lugares a plena luz del d√≠a, plantea una inquietante reflexi√≥n sobre la herm√©tica situaci√≥n de estas edificaciones cuando parecen estar cerradas. La verdad es que sabemos que cualquier hora es propicia para el desarrollo de la sexualidad pagada y que en muchos casos es una pr√°ctica absolutamente demoledora para sus trabajadoras, pero tambi√©n es un importante negocio que oscila entre la abierta permisividad y el camuflaje diurno. No es extra√Īo que en algunas fotograf√≠as podamos percibir una supuesta higiene a trav√©s de las ventanas abiertas, siendo conscientes de que tras sus puertas aparece un mundo paralelo donde el disfrute y el dolor se hacen presentes. Son im√°genes diurnas donde no hay tanto asomo de erotismo, como un inter√©s en mostrar una panor√°mica de su enclavamiento. Es as√≠ c√≥mo en estas im√°genes de Luis C√°rcamo se ha optado por mantener una actitud fr√≠a y distante ante ese ocultamiento, mostrando algunos clubs cuyos nombres, a modo de t√≠tulo ir√≥nico, anuncian esa promesa de felicidad dolorosa. Es el caso de negocios llamados ir√≥nicamente Kapri, Hey o Er√≥tica, hasta aquellos m√°s rom√°nticos como Luz de luna, Elvis u Hostal Europa. Por otra parte, la prostituci√≥n es parad√≥jica porque adem√°s de negocio que niega el tiempo del placer, se orienta hacia el mercado m√°s lucrativo y especulativo, aquel que corresponde al espacio del ocio controlado por las mafias explotadoras. Es el proxeneta empleado del sector ocio y la prostituta trabajadora sexual. En cuanto pagador, se dice cliente.

Robert Smithson ya había presentado la experiencia de lo inhóspito del liberalismo a través de una serie de diapositivas titulada Hotel Palenque. Un claro ejemplo de ruina arquitectónica de las sociedades actuales que, en el caso de Luis Cárcamo, nos enfrenta a una integración de distintos puntos de vista aglutinados en forma de collage que de alguna manera apuntan a síntomas similares. La frontalidad y el cerramiento es prueba de lo que verdaderamente pasa entre esas paredes situadas hasta en medio del campo. Porque sorprendentemente es su establecimiento en lugares de paso, como carreteras o espacios distanciados de las urbes, lo que va a configurar una suerte particular de estética del vacío. Son las ventanas abiertas en momentos que parecen estar vinculados al descanso tras una segura jornada de trabajo o la intuición de la leve desaparición del sujeto en sus umbrales. A pesar de que Luis Cárcamo se enfrente literalmente en sus imágenes a una frontalidad distante, es cierto que un apreciable rodeo de estas edificaciones consigue polarizar la mirada ante lo horroroso y lo pretencioso, como en los cristales tapados y los espejos que permiten el ocultamiento.

En esta serie de fotograf√≠as Luis C√°rcamo ha obviado presentar figuras humanas como en el caso de sus trabajos fotogr√°ficos. En Clubs estamos presenciando tambi√©n el vac√≠o que rodea a los objetos en estos edificios y c√≥mo se han erigido para ver sin ser vistos. Fundiendo una naturaleza temporal aparentemente fr√≠a, Luis C√°rcamo captura una serie de instantes donde lo que parece pasar es, m√°s que un √ļltimo hu√©sped, una experiencia temporal. Sin espectadores ni clientes, nada parece adivinar a lo largo del d√≠a el comercio creciente que emerge durante la noche. Es en esa descontextualizaci√≥n donde la fotograf√≠a de lugares inh√≥spitos deviene met√°fora de una hostilidad. Porque conviene recordar que si la prostituta bien pudo ser relacionada con el arte desde el siglo XIX, apareciendo como personaje central de movimientos art√≠sticos como el impresionismo hasta Picasso, hay menos casos donde lo que realmente se presente sea el momento en el cual el club est√° desierto, sometido a la as√©ptica higiene del d√≠a.

 
José Luis Corazón Ardura

 luiscarcamo.com

 

 

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