Sergio Larraín

Sergio Larraín. Valparaiso, Chile. 1963

No conoc√≠a a Larra√≠n antes de aparecer por Valparaiso. Me perd√≠ en sus calles sin una idea previa o imagen en la retina. Ni siquiera hab√≠a buscado informaci√≥n en Internet o en folletos tur√≠sticos. Me bastaba la sonoridad de su nombre y la insistente recomendaci√≥n de mis reci√©n conocidos amigos del Maule que vieron que tras la excitaci√≥n inicial y mi voluntariosa actitud inspeccionando viviendas de adobe reventadas por el terremoto del 2010 hab√≠a ca√≠do en una profunda melancol√≠a que el aislamiento y la dureza de la vida en el campo chileno amenazaban en convertir en depresi√≥n. √Āndate a Valpo se convirti√≥ en una especie de mantra sanador que aliment√≥ mi curiosidad por esa ciudad que acab√≥ siendo el ancla que me amarr√≥ a Chile. Ya hab√≠a paseado por su laber√≠ntico trazado una decena de veces cuando le confes√© a un amigo arquitecto mi enamoramiento por la ciudad, la extra√Īa sensaci√≥n de pertenencia que sent√≠a y la frustraci√≥n que me produc√≠a intentar fotografiarla con la peque√Īa Kodak compacta que hab√≠a comprado a un flaite, un ladronzuelo local, por lo que vale una chorrillana, una barbaridad gastron√≥mica t√≠pica del Puerto que hay que comer entre varios para intentar terminarla. Esa fue la primera vez que escuch√© nombrar al fot√≥grafo Sergio Larra√≠n y el inicio de mi creciente pasi√≥n por la fotograf√≠a.

En una ciudad compuesta por decenas de cerros de intrincado trazado y ca√≥tico urbanismo exist√≠a un orden oculto, unas arterias y unos capilares. Un trazado que ambos hab√≠amos hecho con cincuenta a√Īos de separaci√≥n pero con sobrecogedora precisi√≥n. En una carta a su sobrino le comentaba su m√©todo de trabajo: ‚ÄúSalirse del mundo conocido, entrar en lo que nunca has visto, dejarse llevar por el gusto, mucho ir de una parte a otra por donde te vaya tincando. Cuando se te hace seguro que una foto es mala, al canasto al tiro. Guardar lo mediocre te estanca en lo mediocre. Despu√©s cuando llegas a casa empiezas a mirar lo que has pescado.‚ÄĚ Esa era, de un modo llano y chilen√≠simamente falto de pretensi√≥n, la definici√≥n de la ampulosa deriva situacionista que yo intentaba practicar y que Debord, en europeo explicaba as√≠ : ‚ÄúUna o varias personas que se abandonan a la deriva renuncian durante un tiempo m√°s o menos largo a los motivos para desplazarse o actuar normales en las relaciones, trabajos y entretenimientos que les son propios, para dejarse llevar por las solicitaciones del terreno y los encuentros que a √©l corresponden. La parte aleatoria es menos determinante de lo que se cree: desde el punto de vista de la deriva, existe un relieve psicogeogr√°fico de las ciudades.‚ÄĚ Fotogr√°ficamente son el mismo m√©todo.

De todas sus fotos me gustaban más las que no podría haber hecho yo, las que estaban fuera de mis posibilidades y mi mirada. Esas me enamoraban y la de los hombres en la entrada del puerto la que más.

El desenfoque del primer plano cubre de misterio la escena, quitando importancia a los hombres y se√Īalando que es la llegada del barco y lo que el barco contenga lo que les importa. Las posturas de disimulo sugieren que no se conocen y si se conocen no est√°n all√≠ para hablar. Est√°n esperando algo que como casi todo en Chile va a entrar por ese puerto. La luz es ambigua y podr√≠a ser muy de ma√Īana o anocheciendo, en cualquier caso cuando todos los gatos son pardos y en el puerto m√°s. Es un fotograma de La ley del Silencio, es una novela negra condensada en una imagen, es un instante cualquiera de la vida en Valpara√≠so. Huele a oc√©ano Pac√≠fico y a pescado podrido. Suenan los berridos hist√©ricos de las gigantescas gaviotas y el incesante y maquinista ruido de las gr√ļas que cargan y descargan contenedores de todos los colores. Cuando terminen lo que vinieron a hacer tomar√°n una Escudo de litro en la calle Err√°zuriz y un colectivo al Cerro Bar√≥n. Se perder√°n en el laberinto y dejar√°n su historia sin contar, all√≠ lo mejor es pasar piola, que enChilenose mueve una hojasin que alguno lo sepa.

Sergio Larra√≠n falleci√≥ hace un a√Īo, el 7 de Febrero de 2012. Viv√≠a en el campo, llevaba a√Īos retirado. Hab√≠a pescado todo lo que ten√≠a que pescar.

Fernando Valdivieso
Arquitecto

 

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